Conflicto territorial entre Jilotzingo y Atizapán será discutido en el Congreso
El municipio de Atizapán de Zaragoza reclama 700 hectáreas; el alcalde de Jilotzingo aseguró que buscan recuperar aproximadamente 30 hectáreas que fueron perdidas en administraciones anteriores.
El conflicto histórico de límites territoriales entre los municipios de Jilotzingo y Atizapán de Zaragoza será discutido en las primeras semanas de enero durante los trabajos de la Comisión Legislativa de Límites Territoriales del Estado de México y sus Municipios, en el Congreso local, aseguró el presidente de dicha comisión, Román Francisco Cortés Lugo.
De acuerdo con las partes implicadas, la disputa surge debido a que el municipio de Atizapán de Zaragoza reclama alrededor de 700 hectáreas, pese a que en diversas ocasiones se les ha despojado de una porción del territorio conocido como Los Reales, ubicado en Valle Escondido, así como de otra zona denominada Fincas. Además, el alcalde de Jilotzingo aseguró que buscan recuperar aproximadamente 30 hectáreas que habrían sido perdidas en administraciones anteriores.
Tras una manifestación realizada por habitantes del municipio de Jilotzingo, encabezados por el presidente municipal Raziel Eugenio Chavarría, previa al cierre del periodo ordinario de sesiones en el Congreso del Estado de México, se informó que, luego de reunirse con el diputado presidente de la comisión, los trabajos para analizar este tema se desarrollarán durante enero del próximo año.
Por su parte, el diputado Cortés Lugo detalló que la Comisión Legislativa abordará específicamente el conflicto territorial relacionado con el ejido Espíritu Santo, perteneciente al municipio de Jilotzingo, y su colindancia con Atizapán de Zaragoza.
Cabe señalar que se trata de un problema histórico, ya que el ejido Espíritu Santo mantiene su identidad desde 1925, año en que iniciaron los trabajos ejidales, y cuenta con una resolución presidencial de 1937, mediante la cual se ratificó la dotación de tierras exclusivamente para habitantes de Jilotzingo.
Asimismo, el alcalde de Jilotzingo refirió que, por tal motivo, acudieron al Congreso mexiquense para solicitar que se delimiten formalmente dichas áreas; sin embargo, se les informó que el asunto será turnado a la Junta de Coordinación Política para su estudio y análisis.
Finalmente, el legislador manifestó que el área en conflicto no sólo representa un patrimonio territorial, sino también un espacio ecológico estratégico cuya preservación es esencial para la provisión de agua en la región.
Discrepan límites
No obstante, este no ha sido el único caso en disputa. En fechas recientes, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), en coordinación con la Secretaría de Seguridad estatal, el Ejército Mexicano y personal de Protección Civil de Jilotzingo, acudió al paraje conocido como Los Gallos tras un reporte ciudadano sobre una fosa clandestina que contenía al menos tres cuerpos.
Ante esta situación, ambos municipios continuaron deslindándose de responsabilidades, ya que ninguno reconoce que dicha fosa clandestina se encuentre dentro de su demarcación territorial.


