Edomex combate con éxito el primer caso de Gusano Barrenador en la entidad
El Gobierno del Estado de México logró contener de manera efectiva el primer caso detectado de gusano barrenador en la entidad, tras una reacción rápida y coordinada de las autoridades sanitarias y agropecuarias. La plaga fue identificada en una cabra en la comunidad de El Mango, municipio de Tlatlaya, lo que activó de inmediato los protocolos de vigilancia y combate en la zona sur del Estado de México.
Este caso es parte de una problemática más amplia a nivel nacional, donde el “gusano barrenador del ganado” ha generado alertas sanitarias y acciones coordinadas en varias entidades del país. Las autoridades mexiquenses implementaron medidas de control y prevención con el respaldo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
El gusano barrenador, también conocido como “gusanera”, es una plaga causada por larvas de mosca que se introducen en heridas de animales, provocando infestaciones que pueden complicarse si no se atienden oportunamente. El primer caso en Edomex fue confirmado tras la observación de la larva en una cabra que presentaba una herida sin atención.
La Secretaría del Campo mexiquense diseñó e instaló trampas y atrayentes con base en feromonas alrededor del punto de detección para frenar la propagación de la mosca transmisora. Se colocaron cerca de 500 trampas dentro de un perímetro de 20 kilómetros y se desplegaron 20 brigadas integradas por médicos veterinarios certificados para reforzar la vigilancia sanitaria.
Además, se gestionó la certificación de dichas trampas y acciones ante el SENASICA, lo que fortaleció la respuesta técnica de contención y permitió actuar con prontitud. La coordinación incluye autoridades estatales, federales, productores locales y también colaboración con gobiernos de Guerrero y Michoacán para ampliar las medidas de prevención.
El combate efectivo del primer caso de gusano barrenador en Edomex no solamente protege a los productores de la región, sino que también protege la sanidad animal y la economía del sector ganadero. Esta plaga puede generar pérdidas económicas significativas si se propaga sin control en las zonas rurales, afectando a pequeños y medianos propietarios de ganado.


