ICE detiene a estudiantes en Minnesota; dos de ellos son menores de edad
Autoridades migratorias de Estados Unidos, a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), detuvieron a cuatro estudiantes del distrito escolar de Columbia Heights, en Minnesota, entre los cuales se encuentran al menos dos menores de edad. El hecho ha generado una fuerte reacción de autoridades educativas, organizaciones civiles y la comunidad migrante.
Las detenciones ocurrieron en distintos operativos realizados fuera de las instalaciones escolares, pero en horarios relacionados con la entrada o salida de clases, lo que ha despertado preocupación sobre la seguridad y el bienestar de los estudiantes y sus familias.
De acuerdo con información confirmada por el distrito escolar de Columbia Heights, uno de los casos involucra a un niño de apenas cinco años que fue detenido junto con su padre cuando regresaban a su casa después de la jornada escolar. El menor permaneció bajo custodia de agentes de ICE mientras se realizaba el arresto del adulto.
En un segundo caso, una niña de 10 años fue detenida junto con su madre cuando se dirigían a la escuela. Además, se reportó la detención de dos estudiantes de 17 años en operativos separados, uno de ellos mientras se trasladaba solo hacia su centro educativo.
Las autoridades escolares aclararon que ICE no ingresó a las escuelas; sin embargo, señalaron que el impacto emocional en los estudiantes ha sido significativo, ya que los arrestos se dieron en momentos vinculados directamente con la rutina escolar.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes advirtieron que estas detenciones podrían provocar un aumento en el ausentismo escolar y daños emocionales a largo plazo en los menores afectados.
La detención de estudiantes, incluidos menores de edad, por parte de ICE en Minnesota ha encendido las alarmas sobre el impacto de las políticas migratorias en la infancia y el sistema educativo. Mientras la comunidad exige mayor protección para los niños, el caso se suma a una creciente controversia sobre los límites de la aplicación de la ley migratoria en Estados Unidos.


