Nayib Bukele expresa su deseo de continuar como presidente de El Salvador por 10 años más
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, generó un amplio debate internacional al expresar públicamente que, de depender únicamente de él, le gustaría continuar al frente del Ejecutivo salvadoreño durante otros diez años. La declaración fue emitida en una entrevista con el youtuber español The Grefg y difundida a finales de diciembre, cuando el país se prepara para elecciones adelantadas.
Bukele aclaró que se trata de un deseo personal y no de una decisión firme, asegurando que su continuidad dependerá de diversos factores como la voluntad de la ciudadanía, su familia y el contexto político y legal vigente en El Salvador.
Durante la entrevista, Bukele explicó que originalmente había acordado con su esposa retirarse de la política al término de su segundo mandato en 2029. Sin embargo, una reforma constitucional impulsada por su partido y aprobada en la Asamblea Legislativa ha modificado el calendario electoral y las reglas de reelección en El Salvador.
Esta reforma, que fue ratificada por el Congreso oficialista, elimina los límites a la reelección presidencial e incluso extiende la duración del mandato a seis años, abriendo la puerta a que Bukele pueda presentarse y, de resultar electo nuevamente, permanecer en el poder hasta 2033.
A pesar de estas posibilidades legales, el mandatario subrayó que sus comentarios reflejan su voluntad personal y no constituyen una garantía ni un anuncio de campaña, dejando claro que la decisión final dependerá de cómo evolucione la situación política y de la opinión de los salvadoreños.
Las declaraciones de Bukele han generado reacciones diversas tanto dentro como fuera de El Salvador. Por un lado, sus seguidores ven su liderazgo como una continuidad de políticas de seguridad que han reducido drásticamente los índices de violencia en el país.
No obstante, analistas y críticos han señalado preocupaciones sobre el balance de poder en la nación centroamericana, argumentando que la eliminación de los límites de reelección y la ampliación de la permanencia en el cargo podría debilitar los frenos y contrapesos democráticos.
Bukele expresó durante la entrevista:
“No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país”
Subrayando que sus intenciones dependen de varios factores y no son un compromiso inamovible de continuar en el poder por una década más.
Por su parte, expertos políticos han comentado que estos planteamientos reflejan un contexto donde la figura presidencial ha ganado un fuerte protagonismo en la vida pública salvadoreña, lo que podría influir en la percepción ciudadana sobre la reelección y la política nacional a futuro.
Si Bukele decidiera presentarse en las elecciones generales de 2027, podría optar por un tercer mandato consecutivo bajo las nuevas normas constitucionales. Esto marcaría un hito histórico en El Salvador y podría cambiar la dinámica política del país en la próxima década.
Asimismo, la discusión en torno a la reelección indefinida podría intensificarse, con sectores que defienden la continuidad del gobierno actual por su popularidad y seguridad, mientras que otros advierten sobre los riesgos de concentración de poder sin límites claros.


