Samuel Hernández y funcionario de ODAPAS Tecámac se reúnen en bar y reavivan señalamientos contra red política ligada a Mariela Gutiérrez
La tarde de ayer fue captado en un bar el diputado local por el Distrito 33, Samuel Hernández, sosteniendo una conversación que ha generado fuertes cuestionamientos en el ámbito político mexiquense. El encuentro no pasó desapercibido, ya que su interlocutor fue Rosendo Portillo García, actual Director de Recaudación y Atención a Usuarios del O.D.A.P.A.S. Tecámac.
La reunión ha encendido las alertas debido a la cercanía política que se le atribuye al diputado Hernández con la senadora Mariela Gutiérrez Escalante, exalcaldesa de Tecámac, cuya administración ha sido señalada reiteradamente por presuntas prácticas de corrupción y nepotismo dentro del municipio.
Rosendo Portillo García no es un funcionario menor dentro de la estructura municipal. Forma parte del Consejo Directivo del O.D.A.P.A.S. Tecámac, organismo encargado de la administración del agua potable, drenaje y saneamiento, áreas estratégicas tanto por su impacto social como por el manejo de recursos económicos.

La presencia del director de recaudación en una mesa de bar dialogando con un diputado local ha colocado a Portillo García “en el ojo del huracán”, pues ocurre en un contexto político particularmente sensible para el grupo cercano a Mariela Gutiérrez.
Durante los seis años consecutivos en que Gutiérrez Escalante gobernó Tecámac, diversas voces denunciaron la existencia de una red de colaboradores colocados en puestos clave, lo que habría permitido el control total de áreas estratégicas del municipio.
Entre las dependencias señaladas en su momento destacan el DIF, ODAPAS, IMDEPORTE y Desarrollo Económico, donde presuntamente operaban perfiles afines a la entonces alcaldesa, consolidando una estructura de poder interno.
Actualmente, varios de los funcionarios que formaban parte de esa presunta red han sido cesados de sus cargos, lo que ha generado expectativas de una reconfiguración administrativa en Tecámac. Sin embargo, encuentros como el protagonizado por Samuel Hernández y Rosendo Portillo vuelven a sembrar dudas entre la ciudadanía.
Habitantes del municipio y actores políticos locales cuestionan si estas reuniones evidencian que la estructura de influencia sigue operando de manera discreta, pese a los cambios oficiales dentro del gobierno municipal.


