Tlatlaya registra el primer caso de gusano barrenador en el Estado de México
El municipio de Tlatlaya, ubicado al sur del Estado de México, se convirtió en el primer punto del territorio mexiquense en registrar un caso confirmado de gusano barrenador del ganado, una plaga considerada de alto riesgo sanitario para el sector pecuario. La información fue confirmada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica), en coordinación con la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).
Este hallazgo ha encendido las alertas sanitarias en la entidad, debido a las graves afectaciones que el gusano barrenador puede causar en animales de producción, principalmente en bovinos, ovinos y caprinos, lo que representa un riesgo tanto económico como sanitario para los productores rurales.
El gusano barrenador es una larva que se alimenta de tejido vivo, provocando lesiones profundas que, de no atenderse oportunamente, pueden derivar en infecciones severas e incluso la muerte del animal. Su presencia en el Estado de México marca un hecho relevante, ya que hasta ahora la entidad se mantenía libre de este tipo de casos.

Tras la confirmación oficial, la Secretaría del Campo del Gobierno del Estado de México activó de inmediato los protocolos sanitarios correspondientes, con el objetivo de contener la propagación de la plaga y proteger al sector ganadero. Estas acciones incluyen la vigilancia epidemiológica intensiva, el monitoreo en unidades de producción pecuaria y la notificación obligatoria de casos sospechosos.
Las autoridades estatales informaron que se trabaja de manera coordinada con instancias federales para reforzar las tareas de inspección y seguimiento, particularmente en las zonas colindantes con el municipio de Tlatlaya, donde se detectó el caso inicial.
El impacto de este caso no se limita únicamente al ámbito sanitario, sino que también genera preocupación entre los productores ganaderos del sur mexiquense, una región donde la actividad pecuaria representa una fuente importante de ingresos para muchas familias.
La posible propagación del gusano barrenador podría afectar la comercialización de ganado, así como generar pérdidas económicas significativas si no se logra un control oportuno. Por ello, las autoridades han reiterado el llamado a los productores para que revisen constantemente a sus animales y reporten cualquier herida sospechosa.
Asimismo, se han reforzado las campañas de información y capacitación para que los ganaderos identifiquen los síntomas a tiempo y apliquen las medidas preventivas recomendadas por Senasica.
A través de un comunicado, Senasica destacó que la detección temprana del caso permitió una respuesta inmediata, lo que incrementa las posibilidades de contener el brote. Por su parte, la CPA subrayó la importancia de la cooperación binacional para prevenir la reintroducción de enfermedades y plagas exóticas en el país.
Autoridades estatales señalaron que la Secretaría del Campo mantendrá un monitoreo permanente y no descarta ampliar las medidas de control si se detectan nuevos casos en otros municipios.
De no controlarse adecuadamente, el gusano barrenador podría extenderse a otras regiones del Estado de México, afectando no solo a la ganadería local, sino también a la sanidad animal a nivel regional. Sin embargo, las autoridades confían en que la activación temprana de los protocolos permitirá evitar un escenario mayor.




