Azucena Cisneros gana la sección de Morena donde vive y refuerza el control político en Ecatepec
La presidenta municipal de Ecatepec, Azucena Cisneros Coss, obtuvo el triunfo en la sección de Morena correspondiente a la zona donde reside, consolidando su influencia no solo en el gobierno municipal, sino también en la estructura interna del partido en uno de los municipios más poblados del país.
El resultado ha generado debate entre militantes, opositores y ciudadanos, quienes cuestionan si esta concentración de poder político-partidista contradice el discurso de cambio que Morena ha sostenido desde su llegada al poder bajo la premisa de ser “diferentes” a los gobiernos del pasado.
La elección se llevó a cabo como parte del proceso interno de Morena para la conformación de comités seccionales, figuras clave en la operación territorial del partido. En este contexto, la victoria de Azucena Cisneros en su propia sección no solo representa un respaldo de su base política más cercana, sino también una señal clara del control que mantiene sobre las estructuras locales del movimiento.
Azucena Cisneros Coss llegó a la presidencia municipal tras una elección contundente que marcó la continuidad del proyecto de la llamada Cuarta Transformación en Ecatepec. Desde entonces, su administración ha enfatizado la reorganización del gobierno local, la cercanía con la militancia y el fortalecimiento del partido desde las bases.
Sin embargo, el hecho de que la presidenta municipal gane y controle políticamente la sección donde vive ha sido interpretado por algunos sectores como una práctica recurrente en los viejos esquemas de poder, donde la misma élite concentra decisiones partidarias y gubernamentales.

Ecatepec es un territorio estratégico para cualquier fuerza política. Su densidad poblacional, peso electoral y complejidad social lo convierten en una pieza clave dentro del Estado de México y a nivel nacional.
Morena gobierna actualmente el municipio, controla el cabildo y domina la mayoría de las estructuras territoriales del partido, lo que le permite operar con una amplia ventaja frente a la oposición, pero también le impone el reto de demostrar que su ejercicio del poder no reproduce prácticas de centralización política.
Para los simpatizantes de Morena, la victoria de Azucena Cisneros en su sección fortalece la organización desde abajo y garantiza que los comités seccionales estén alineados con el proyecto de gobierno municipal.
No obstante, para una parte de la ciudadanía, este tipo de triunfos refuerza la percepción de que el poder se concentra en un mismo grupo político, limitando la pluralidad interna y reduciendo los espacios de participación para voces críticas dentro del propio movimiento.
La comunidad observa con atención si esta hegemonía se traducirá en mejores servicios públicos, mayor seguridad y atención real a los problemas históricos del municipio, o si quedará únicamente en control político.


