Rescatan con vida a niña de 3 años tras doble feminicidio de su madre y abuela en Cuautitlán Izcalli
Una tragedia familiar conmocionó al municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, cuando el pasado 13 de enero de 2026 se registró un doble feminicidio al interior de un domicilio en la colonia San Francisco Cascantitla. Las víctimas—una madre y su hija—fueron halladas sin vida en circunstancias violentas, y una menor de 3 años fue sustraída del lugar por el presunto responsable.
Las autoridades de seguridad y procuración de justicia desplegaron de inmediato un operativo en coordinación con corporaciones estatales y municipales para localizar a la pequeña, identificada como Erika Camila, quien horas más tarde fue localizada con vida en un predio del municipio de Tultepec y puesta bajo resguardo institucional.

Los hechos se desencadenaron alrededor de la tarde del martes 13 de enero, cuando familiares de las víctimas acudieron al domicilio ubicado en la calle Amado Nervo tras no lograr comunicarse con ellas. Al ingresar, encontraron a Teresita de Jesús, de 52 años, y a Cindy Tavera Medrano, de 25 años, sin vida dentro de la vivienda, ambas con claras señales de violencia.
También se halló dentro del inmueble a un niño de 6 años, quien estaba encerrado en un baño y se encontraba ileso físicamente pero en estado de shock. Según declaró a las autoridades, fue testigo de que el presunto agresor—identificado por la Fiscalía como Antonio “N”, ex pareja de Cindy y padre de la menor raptada—habría cometido el ataque antes de escapar con Erika Camila.
El presunto responsable presuntamente utilizó un objeto contundente—posiblemente un martillo—para agredir a las mujeres. En el lugar también fue encontrado sin vida el perro chihuahua de la familia.
Vecinos y familiares relataron que Cindy había regresado a vivir con su madre buscando protección ante episodios previos de violencia familiar con el hombre señalado como agresor. Según versiones periodísticas, existían antecedentes de violencia en la relación, incluyendo una denuncia previa por lesiones graves al hijo mayor, aunque esta no continuó en la fase judicial.
El hallazgo de los cuerpos fue realizado por el esposo de Teresita, quien regresaba de un viaje de trabajo y fue alertado por la familia debido a la falta de comunicación.
Autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) han indicado que continuarán con las diligencias para reunir evidencia y judicializar al presunto responsable. El caso ha sido denunciado como potencial feminicidio, lo que implica protocolos especializados de investigación.
Familiares también han exigido que se haga justicia y que el agresor no quede impune, enfatizando el carácter brutal del crimen especialmente por el estado de vulnerabilidad de una de las víctimas, quien utilizaba silla de ruedas.


